domingo, 5 de mayo de 2013

La trama


Título original: Broken City
Año: 2013
País: EE.UU.

Dirección: Allen Hughes
Guión: Brian Tucker
Producción: Remington Chase, Randall Emmett, George Furla, Allen HUghes, Stephen Levinson, Arnon Milchan, Teddy Schwarzman & Mark Wahlberg  
Fotografía: Ben Seresin
Música: Atticus Ross, Leopold Ross & Claudia Sarne
Montaje: Cindy Mollo
Diseño de producción: Tom Duffield
Dirección artística: Christina Eunji Kim
Decorados: Leonard R. Spears
Vestuario: Betsy Haimann 
Reparto: Mark Wahlberg, Russell Crowe, Catherine Zeta-Jones, Jeffrey Wright, Barry Pepper, Alona Tal, Natalie Martinez, Michael Beach, Kyle Chandler, James Ransone, Griffin Dunne, Odessa Sykes, Britney Theriot, Luis Tolentino, Tony Bentley, Anfrea Frankle, William Ragsdale, Dana Michelle Gourrier, Aaron Zell, Stephen Fisher, James M. Jenkins, Teri Wybe, Sharon Angela, Anthony Thomas, Annika Pergament, Isndigo Nichols, Gregory Jbara, Frank Fortunato, Han Soto, Rachel Wulff, Ann Hamilton, Dustin Knockum, Justin Chambers, Jason Bruland, John W. Houghtaling, Ric Reitz, Lydia Hull, Leslie Hippensteel, Chance Kelly, Benjamin Kanes, Greg Sproles, Reynaldo Piniella, Fred Tolliver Jr., Shawn Elliott, Millie Tirelli, Eric Weinstein, Henry Penzi, J.D. Evermore, Benton Greene, Joseph Meissner, Robert Larriviere, Rachael Taylor Arrington, Veronica Berry, Judd Lormand, Elizabeth Kaledin, Lori Campbell, Janell Crispyn… 

medidas plausibles, resultados cuestionables

Casi que ni hace falta hacer una crítica de Broken City. Los distribuidores de la película dirigida por Allen Hughes, por primera vez sin su hermano Albert Hughes, se pone en evidencia con su título en español, La trama. De esta manera, ya desde la primera secuencia de la película estamos alerta sobre los posibles giros que se van a producir en la película. Lo que no impide que estemos ante una película medianamente entretenida, pero más por tratar como tema de fondo la corrupción política, que por el posible suspense que genere esa trama. Y eso que en su día, Wahlberg alabara el guión como uno de los mejores que había leído.

No toda la responsabilidad de la previsibilidad de este guión debe recaer sobre Brian Tucker, su autor, sino que debiera ser compartida también por su director. Salvando el hecho de que la primera secuencia nos pone excesivamente sobre aviso de cómo será la resolución de la película, podemos percibir una preocupación en la manera en la que se produce la presentación de personajes y el conflicto de la película, que permite disfrutar con una cierta incertidumbre en la parte central de la trama. Si intuimos cómo se va a resolver, nos mantiene parcialmente engañados con el desarrollo central del conflicto. Pero si el guión no llega a sorprendernos del todo, la aproximación visual abordada por Hughes consigue, precisamente, facilitar que adivinemos lo que va a pasar. Cuando se aleja de los personajes, ya sabemos que hay algo que no quiere mostrar, cuando se acerca demasiado, seguro que son ellos los que no ven lo que tienen a su alrededor.

Por eso, quizás lo que más contribuya a disfrutar de Broken City sean sus protagonistas. Russell Crowe no tiene nada que demostrar, pero quizás alguno se sorprenda con Mark Wahlberg, mucho más convincente de lo que nos tiene acostumbrados. Catherine Zeta-Jones no está tan mal, pero quizás le perjudique ese vestuario, como de los años cuarenta, que es posible que le favorezca, pero que no contribuye a la credibilidad del personaje. Demasiado glamour para la esposa de un alcalde, aunque sea el de Nueva York. Mención especial para Kyle Chandler, que últimamente consigue colarse en todas partes. Entiendo que a Hughes le gusten los ritmos urbanos del hip-hop, pero más que contribuir a dotar de emoción a las imágenes, la banda sonora de Atticus Ross y sus colaboradores, sirve más para descolocar al espectador, que en ocasiones creerá que la acción se desarrolla toda en el Bronx.

Aunque quizás lo más lamentable de Broken City sea que pretendiendo ser una película de denuncia, en lo que a la corrupción política se refiere, tenga tanto pudor a la hora de mostrar la naturaleza de algunos de sus personajes. En este punto, no es que vaya a comentar nada vital de la trama de la película, pero considero justo avisar de que podría inducir al spoiler. Me parece un ejercicio de hipocresía justificar algunas de las acciones de las películas con que ciertos personajes son homosexuales, cuando en ningún momento se les muestra, no ya en actitud sexual, sino puramente emotiva, habiendo una secuencia concreta que se presta perfectamente a ello. Pareciera que lo utilizan única y exclusivamente como excusa, como si no se les hubiera ocurrido ninguna otra manera de alcanzar un giro "sorprendente". No se trata de ver a dos hombres en actitud sexual, pero si hubiera sido de naturaleza heterosexual, seguro que se hubiera mostrado sin pudor alguno. Y me refiero a alguna cosa tan sencilla como una mano en un hombro o cualquier otra cosa por el estilo, porque una mirada se me antoja demasiado liviana, por intensa que sea.

En cualquier caso y a pesar de todo, Broken City me parece una película lo suficientemente honesta y coherente con las intenciones de sus autores, así como lo bastante entretenida e interesante como para justificar verla. Mejor, desde luego, si no vas con demasiadas expectativas, y de esta manera, seguro que sales con mejor sabor de boca.

Publicado originalmente en EXTRACINE