sábado, 9 de abril de 2011

Invasión a la Tierra


Título original: Battle: Los Angeles
Año: 2011
País: EE.UU.

Dirección: Jonathan Liebesman
Guión: Christopher Bertolini 
Producción: Jeffrey Chernov, Ori Marmur & Neal H. Moritz
Fotografía: Lukas Ettlin
Música: Brian Tyler 
Montaje: Christian Wagner
Diseño de producción: Peter Wenham
Dirección artística: Andrew Neskoromny, Chris L. Spellman & Thomas Valentine 
Decorados: Bob Kensinger 
Vestuario: Sanja Milkovich Hays
Reparto: Aaron Eckhart, Ramon Rodriguez, Cory Hardrict, Gino Anthony Pesi, Ne-Yo, James Hiroyuki Liao, Bridget Moynahan, Noel Fisher, Adetokumboh M'Cormack, Bryce Cass, Micahel Peña, Joey King, Michelle ROdriguez, Neil Brown Jr., Taylor Handley, Lucas Till, Kenneth Brown Jr., Jadin Gould, Joe Chrest, E. Roger Mitchell, Rus Blackwell, Susie Abromeit, Brandi Coleman, Elizabeth Keener, Jessica Heap, David Jensen, Stacey Turner, Tom Hillmann, Lena Clark, Jamie Norwood, Todd Cochran, Nzinga Blake, Taryn Southern, james D. Dever, Will Rothhaar, Jim Parrack… 

cómo alcanzar la 'primera victoria'




Jonathan Liebesman demuestra con Battle: Los Angeles que había una manera diferente de abordar un tema tantas veces llevado al cine como es una invasión extraterrestre. Y no se trata de contarla del punto de vista de los extraterrestres. No. Se trata de contarla como si fuera una auténtica película de guerra, en lugar de una de ciencia ficción.

A parte del hecho de que el título de la película y el origen de la misma estén inspirados en ciertos acontecimientos ocurridos en la noche del 24 al 25 de febrero de 1942, cuando naves de vuelo sin identificar fueran avistadas en Los Angeles, y sospechando que se trataba de naves japonesas, se hicieron saltar los resortes para iniciar un contraataque hacia lo que acabó denominándose una “falsa alarma” y que se conoció como Battle of Los Angeles, lo cierto es que la película guarda bastantes similitudes con un magnífico título bélico de Otto Preminger, In Harm’s Way, titulado en España Primera victoria, que precisamente relatara lo que fuera la primera batalla ganada por los estadounidenses contra los japoneses, tras el ataque a Pearl Harbour. Justamente lo que se relata en Battle: Los Angeles, pero a propósito de una invasión extraterrestre.

Huyendo de los clichés del género y de las típicas imágenes de las naves apareciendo ante la perplejidad del ciudadano de a pie, la narración se centra en las reacciones de un grupo de marines que conocen la realidad de lo que está sucediendo a través de los medios de comunicación. De la misma manera que sucediera en In Harm’s Way, el relato avanza en primera persona, conociendo el espectador lo mismo que conocen los protagonistas.

Al contrario que otras películas del género, el retrato de los personajes no es patriótico exaltador, sino realista y humano, exactamente igual que lo fuera también la película de Otto Preminger. Y nuevamente, por muy marines (y machotes) que sean los protagonistas, todos ellos sienten miedo y todo tipo de emociones humanas, como en la película de 1965 que fuera protagonizada por, precisamente, John Wayne, personaje al que se alude comparándolo con el que interpreta el propio Aaron Eckhart. Esta alusión al que fuera el héroe estadounidense por excelencia, encuentra rápidamente su contrapunto, pues inmediatamente, otro marine contesta “¿y ese quien es?”, interpretando, al menos un servidor, que no son los mismos valores los de los Estados Unidos de los años cuarenta, que los de hoy en día.

Sí que es cierto que el discurso de Liebesman no es tan constante como lo fuera el de Preminger, pues en algunos momentos de la película se muestra débil ante la espectacularidad y verosimilitud de algunas secuencias, pecado en el que el anterior nunca caía, además de ser delatado por un uso excesivamente sensiblero en algunos momentos de la banda sonora. Pero eso no evita que, como cine bélico, Battle: Los Angeles, sea un título a tener muy en cuenta.

Otra cosa sucede si realmente esperas ver una película de ciencia ficción, casi que es mejor que vayas preparado pues, de lo contrario, puede que salgas defraudado.



Publicado originalmente en EXTRACINE