sábado, 30 de octubre de 2010

Red

Título original: Red
Año: 2010
País: EE. UU.

Dirección: Robert Schwontke
Guión: Jon Hoeber & Erich Hoeber, basado en una novela gráfica de Warren Ellis & Cully Hamner
Producción: Dede Gardner
Fotografía: Robert Richardson
Música: Dario Marianelli
Montaje: Bradley Buecker
Diseño de producción: Bill Groom
Dirección artística: Charley Beal
Decorados: Andrew Bareman, raffaella Giovannetti & Leticia Santucci
Vestuario: Charley Beal
Reparto: Bruce Willis, Mary-Louise Parker, Heidi von Palleske, Jefferson Brown, Karl Urban, Chris Owen, Rebecca Pidgeon, Morgan Freeman, Jaqueline Fleming, Randy Wade Kelley, Jason Giuliano, Alec Rayne, Lawrence Turner, Emily Kuroda, Joe Chrest, Justine Wachsberger, Tara Yelland, Ernest Borgnine, John Malkovich, Audrey Wasilewski, James Remar, Dmitry Chepovetsky, Matthew Older. Brian Cox, Jason Weinberg, Tony De Santis, Greg Bryk, Helen Mirren, Richard Dreyfuss, Neil Whitely, Robert Morse, Joshua Peace, Michelle Nolden, Jake Goodman, Tess Goodman, Desiree Beausoleil, Laura DeCarteret, Jonathan Walker, Julian McMahon, Murray McRae, Cindy Dukoff, Thomas Mitchell, Bernadette Couture, Chavis Brown, Aaron Khon…

Comedia, acción y nada de retirarse


Basada en una novela gráfica de Warren Ellis y Cully Hamner, Red, la película dirigida por Robert Schwentke con un sorprendente reparto que incluye a Bruce WillisJohn Malkovich, Helen Mirren, Morgan Freeman o Brian Cox, entre otros, es una entretenida película que sabe conjugar a la perfección una fórmula que parece ser utilizada últimamente como una especia de revitalización del cine de acción: la acción en clave cómica.
Explícito desde el guión, la historia de Red se desarrolla entre acción e ironía a través de una discreta, pero elegante, dirección de Robert Schwentke, que nos ofrece acción limpia y precisa, perfectamente diseñada en unos planos y secuencias que más parecen coreografías que acción propiamente dicha, y que ofrecen un espectáculo visual en consonancia con la ironía del texto. Una aproximación que no parte del hecho de que todo vale en un filme de este género, sino que tal y como sucede en las secuencias cuerpo a cuerpo, el director se preocupa de dejar claros acciones y movimientos para que el espectador tenga la ilusión de que todo lo que sucede es producto real de las acciones de los personajes. En otras palabras, lo creo porque lo veo.
Indudablemente, una de las razones del éxito de la película se apoya en ese estimulante reparto —-no me extraña que Bruce Willis estuviera abrumado—- que afronta sus personajes desde un punto de vista verosímil, más que realista. Me refiero, a que ellos nos llevan al terreno de la comedia por el contraste entre lo que cada uno de ellos es y lo que pretende aparentar, no porque se presenten como personajes graciosos. Es fabuloso el plano en el que Frank Moses (Bruce Willis) se percata de que falta algo en su porche para poder ser una persona tan normal como lso demás, por no decir del momento en el que Victoria (Hellen Mirren), deja sus quehaceres de ama de casa para retomar sus labores profesionales. Tampoco son personajes condescendientes ni tienen la arrogancia que desprendía, por ejemplo, Angelina Jolie en Salt, por compararlos con una película reciente.
Quizás sobresalga en todo el reparto, la impagable y gratificante interpretación de John Malkovich como Marvin Boggs, absolutamente hilarante, que representa la versión más caricaturesca que pueda ofrecerse del espía retirado y paranoico, que demuestra, como viene acostumbrándonos Malkovich desde sus últimas películas, que está tan bien dotado para la comedia como para el drama, cosa que ha demostrado sobradamente.
No puedo evitar comentar, a propósito del top one de las películas que no soporto, la similitud de una de las secuencias protagonizadas por Mary-Louise Parker en la que después de sufrir el “secuestro” de Frank Moses, es consolada de la misma manera que lo fuera en Grand Canyon (1991, Lawrence Kasdan) siendo, desde mi punto de vista, no sólo una cita a la película de Lawrence Kasdan, sino también un corte de mangas, que he disfrutado como si tuviera siete años.
Red es, en definitiva, un cordial divertimento que podrá ser apreciable por todo tipo de paladares al ubicarse en el polo opuesto a otro filme de mismo género, pero diametralmente opuesto, que comentábamos recientemente, From Paris with Love (2010, Pierre Morel), en el que se presenta una acción exagerada en un ambiente excesivamente distorsionado, obteniendo el efecto contrario al contrario de Red, en donde el espectador puede encontrar un punto, ya no de realidad, pero sí de verosimilitud a la que poder agarrarse y sostenerse, sin tener que rebajar su nivel de tolerancia ni por las fanfarrias pirotécnicas, ni por la testoerona desatada, tal y como se prometía desde su tráiler.
Publicado originalmente en EXTRACINE