martes, 18 de enero de 2011

The Green Hornet


Título original: The Green Hornet
Año: 2011
País: EE.UU.

Dirección: Michel Gondry
Guión: Seth Rogen & Evan Goldberg
Producción: Juan Neal H. Moritz
Fotografía: John Schwartzman
Música: James Newton Howard
Montaje: Michael Tronick
Diseño de producción: Owen Paterson
Dirección artística: Benjamin Edelberg, Chad S. Frey & Grez Papalia
Decorados: Ronald R. Reiss
Vestuario: Kym Barrett
Reparto: Seth Rogen, John Cho, Cameron Diaz, Tom Wilkinson, Chistoph Waltz, David Harbour, Edgard james Olmos, Jamie Harris, Edward Furlong, Jill Remez, Joe O’Connor, Morgan Rusler, Joshua Erenberg, Analeigh Tipton, Taylor Cole, Robert Clotworthy, Jamison Yang, Michael Holden, Irene White, Gary Davis, Billy Mayo, Brandon Rudat, Beverly Brooks, Lu Parker, Diane Mizota, Theodore Bressman, Dave Rickley, Dina Mamedova, Tanner Gill, George Fisher, Daniel Arrias, Eddie Perez, Bryan Thompson, Reuben Langdon, Amir Abadía, Alexandra Lord, Christy Petersen, Frederick C. Ruiz, Keith Adams, Dennis Keiffer, Travon Magee, Jerry Trimble…

más bien zángano y mejor todavía desteñido  


Parece que se está convirtiendo en una máxima a tener en cuenta el hecho de que cuanto mayor es la cantidad de dinero invertida en la promoción de una película, inversamente proporcional es su calidad artística porque pareciera que el aguijón de The Green Hornet, se hubiera pinchado a sí mismo, desinflándose minuto a minuto.

Basada en un serial readiofónico convertido en cómic, en serie cinematográfica y después televisiva en los años sesenta, que precisamente sirviera como vehículo para popularizar a Bruce Lee en el mercado estadounidense y por extensión a favorecer un mayor protagonismo de su personaje, Kato, el principal problema de esta versión dirigida por Michel Gondry es, precisamente, que todos los personajes tienen mucho más carisma, interés y personalidad que su protagonista: Britt Reid/Green Hornet (Seth Rogen).

Pocas dudas me caben sobre la responsabilidad de esta carencia, que recae en el mismo actor que lo personifica, Seth Rogen, que es también uno de los guionistas de la película junto a Evan Goldberg. Como equipo no consiguen dotar a esta (que espero sea única) aventura cinematográfica de otro millonario excéntrico con una línea de acción que desarrolle un incremento de la atención por parte del espectador, sino todo lo contrario. Individualmente, el actor, tampoco consigue dotar de una mínima simpatía que permita crear una empatía con su personaje, sino, también, lo opuesto, lo convierte en un insoportable cretino.

Tampoco es justo echar balones fuera con el objetivo de librar de toda culpa al creador de filmes como Olvídate de mi (Eternal Sunshine of the Spotless Mind, 2004, Michel Gondry), viedoclips como Bachelorette para Björk, o anuncios de publicidad como el de Smirnoff para el que inventara el plano de tiempo congelado —-errónea y absurdamente atribuido a Matrix (The Matrix, 1999, Andy & Lana Wachovski). Este creador audiovisual, capaz de generar una correspondencia entre los lenguajes de la animación, la publicidad, el videoclip y el cine, decide acotar esa imaginería visual que a tantos nos fascina a cuatro breves y marcadas secuencias, como los prodigiosos momentos en los que Kato (Jay Chuo) entra en acción, la secuencia del restaurante en la que Green Hornet recompone lo que el espectador ya tiene más que claro, y la secuencia de créditos finales, única justificación para utilizar el 3D —-absolutamente desaprovechado e innecesario en el resto de la película.

Los mejores y más divertidos momentos de The Green Hornet —-que los tiene—- se encuentran en la presentación de todos y cada uno de los personajes secundarios, como la de Chudnofsky, espléndido Christoph Waltz que apenas puede volver a mostrar el encanto de su personaje en le resto de la película; o la de Lenore Cas, maravillosa Cameron Diaz, capaz de ser inteligente e ingenua en el mismo plano; y, sobre todo, la de Kato, impresionante Jay Chou, auténtico protagonista de la película y único personaje, junto al de Cameron Diaz, que motiva para no abandonar la proyección y del que más que una secuela, sería deseable abordaran un spin off de su personaje.

A pesar de que la película tenga un buen comienzo, estos tres clavos ardientes sirven para soportar la impertinencia de Britt Reid/Green Hornet que, finalmente, consigue iniciar una vertiginosa línea descendente que precipita hacia el más absoluto aburrimiento al más entregado de los espectadores.

Publicado originalmente en EXTRACINE