martes, 1 de marzo de 2011

Mañana, cuando la guerra empiece

Título original: Tomorrow, when the war began
Año: 2010
País: EE.UU. & Australia

Dirección: Stuart Beattie
Guión: stuart beatie, basado en una novela de John Marsden 
Producción: Michael Boughen & Andrew Mason
Fotografía: Ben Nott
Música: Reinhold Heil & Johnny Klimek
Montaje: Marcus D'Arcy
Diseño de producción: Robert Webb
Dirección artística: Damien Drew & Michelle McGahey
Decorados: Beverley Dunn 
Vestuario: Terry Ryan
Reparto: Caitlin Stasey, Rachel Hurd-Wood, Lincoln Lewis, Deniz Akdeniz, Phoebe Tonkin, Chris Pang, Ashleigh Cummings, Andrew Ryan, Colin Friels, Don Halbert, Storm Shine, Olivia Pigeot, Stephen Barker, Kelly Butler, Julia Yon, Dane Carson, Matthew Dale, Gary Quay, Michael Camilleri… 

adolescentes que maduran aceleradamente

Guionista de títulos taquilleros como Piratas del Caribe: la maldición de la perla negra (Pirates of the Caribbean: The Curse of the Black Pearl, 2003, Gore Verbinski), 30 días de oscuridad (30 Days of Night, 2007, David Slade) o G.I. Joe (G.I. Joe: The Rise of Cobra, 2009, Stephen Sommers), Stuart Beattie presenta su primera propuesta como director en una película de producción australiana: Tomorrow, when the war began (...).

Una opera prima que, aunque está dirigida y se desarrolla en los parámetros de lo que puede interesar a un adolescente, se mantiene dentro de una coherencia y responsabilidad poco habituales en este tipo de cine. Tampoco quiere decir que estemos ante una película estupenda y maravillosa, pero quizás su sencillez y falta de pretensiones facilita que sea digerida con amabilidad y despreocupación, sobre todo porque sus personajes son muchos más convincentes que si la película estuviera realizada dentro de la industria estadounidense, aunque aprovecha algunas de sus características.

Esa puede ser la causa de que comience con un flashforward, para que aguantemos durante un comienzo en el que se presenta a unos personajes irresponsables y despreocupados (algunos), no aludiendo en ningún momento al drástico cambio que se va a producir en sus vidas y manteniendo en el código de la comedia juvenil hasta el justo y preciso momento en que se enfrentan con esa guerra del título y viéndolo siempre desde su punto de vista.

El relato no presta demasiada atención a la pérdida de la inocencia de los personajes, pero porque lo que parece interesar a Stuart Beattie es la capacidad de estos adolescentes de afrontar unos hechos, una metamorfosis que les hará plantearse sus prioridades vitales, sus lazos afectivos o sus creencias religiosas. Cruce curioso entre cine adolescente y película apocalíptica en la que el enemigo no viene del espacio exterior, sino del país de al lado. Sea cual sea, pues queda bastante claro que no importa ni la bandera ni el color de la piel del enemigo. Tan sólo es, una vez más, el hombre luchando contra el hombre.

Sobresale en Tomorrow: when the war began la interpretación de un grupo de actores y actrices que, aunque la mayoría hace su primera incursión en el mundo cinematográfico, casi todos proceden del mundo televisivo, y que son capaces de transmitir las dudas y temores de unos personajes que si comienzan siendo ingenuos, acaban por madurar y asimilar las diferentes etapas por las que se ven obligados a pasar, y que todos y cada uno de los actores transmiten a la perfección, desde Caitlin Stasey hasta Phoebe Tonkin, quizás las más conocida del reparto por su participación en la serie Sirenas (H2O: just add water, 2006-2011, Jonathan M. Shiff).

Este proceso quizás no hubiera sido tan coherente y efectivo si Stuart Beattie no fuera, además del director, el guionista de este y otro título como Collateral (2004, Michael Mann) en la que sus protagonistas también experimentan una transformación moral debido a las situaciones por las que pasan. Quizás todo estuviera en la novela de John Marsen, pero de hecho, fuera considerado el Mejor Guión en los premios del cine australiano, donde otros tres premios fueran para película, actriz (Caitlin Stasey) y banda sonora. El éxito de la película parece que está propiciando una segunda parte.