domingo, 12 de diciembre de 2010

En el camino

Título original: Na Putu
Año: 2010
País: Bosnia y Herzegovina, Austria, Alemania, Crozcia

Guión: Jasmila Zbanic
Producción: Barbara Albert, Karl Baumgartner, Raimond Goebel, Damir Ibrahimovich, Leon Lucev & Bruno Wagner
Fotografía: Christine A. Maier
Música: Brano Jakubovic
Montaje: Niki Mossböck
Diseño de producción: Maglajlic Lada
Decorados: Amir Vuk
Vestuario: Lejla Hodzic
Reparto: Zrinka Cvitesic, Leon Lucev, Ermin Bravo, Mirjana Karanovic, Marija Kohn, Nina Violic, Sebastian Cavazza, Jasna Beri, Izudin Bajrovic, Jasna Zalica, Luna Mijovic, Vanessa Glodjo, Alban Ukaj, Faik Mesic, Mirvad Kuric, Sanja Buric, Damir Kustura, Almir Kurt, Mirna Kreso, Samir Custovic, Mirsad Comaga, Ibrahim Spahic, Ines Erceq, Jasmin Djurovic, Romana Mandic, Brano Jakubovic, Marko Cvitanovic, Adnan Goro…
Dirección: Jasmila Zbanic

diferentes maneras de ser musulmán

Na putu, denominada en España En el camino, es la película dirigida por Jamila Zbanic, que entrara a competición en el pasado Festival de Berlín, y que muestra dos maneras muy diferentes de vivir siendo musulmán, que condicionan la vida de la mujer de acuerdo a unas creencias y no a las de ellas, y que sus ramas más fundamentalistas capta a sus nuevos feligreses como si de una secta se tratase.

Luna (Zrinka Cvitesic) y Amar (Leon Lucev) son una pareja feliz, azafata, ella, controlador aéreo, él. Comparten con intensidad su vida. Practican sexo con frecuencia buscando formar una familia, pero los espermatozoides de Amar son débiles, igual que su carácter. La vida de ambos cambia cuando, por un fortuito accidente, Amar se reencuentra con Bahrija (Ermin Bravo), un antiguo colega, junto al que combatió en los tiempos de guerra, convertido ahora en un musulmán fundamentalista.

Si En el camino comienza pareciendo una drama romántico, en el momento en que la sombra del fundamentalismo musulmán aparece en la pantalla, contagia también a sus protagonistas, para convertirse paulatinamente en una angustiante película de terror. El terror de perder al ser querido por culpa de unas ideas que no son las suyas, pero a las que le aboca su debilidad mental y la autoestima insuflada por unas ideas para las que todo lo malo viene siempre de fuera, nunca de dentro.

"Occidente mata la feminidad en las mujeres"


El discurso de Jamila Zbanic se articula en dos ideas muy concretas, apoyadas en sus dos protagonistas, Luna representa la mujer contemporánea, libre, independiente, que toma sus decisiones, en oposición a aquellas mujeres que deciden vivir ocultas bajo un burca. Por otro lado, Amar evidencia que si un hombre, con todos los derechos que tienen sobre las mujeres dentro de la vertiente fundamentalista musulmana no es libre, ¡cómo va a serlo la mujer, que permanece invisible!

En el camino pretende evidenciar que puede haber muchas maneras de ser musulmán, exactamente igual que sucede en la fe católica. Si existen algunos se empeñan en interpretar las escrituras como si siguieran viviendo en el siglo XII, otros realizan una actualización de los textos para vivir la vida en consonancia tanto con sus creencias, como con la vida contemporánea, permitiendo que la mujer ocupe el lugar que le corresponde, el mismo que el del hombre.

En el fondo de todo el discurso subyace la necesidad de la reconciliación con el pasado, en la que también será Luna la que sea capaz de superar y curar las cicatrices de las atrocidades que se vivieron durante la guerra. Una reconciliación que le permite evolucionar como persona y tomar las decisiones que debe tomar para vivir su vida en libertad, con seguridad, con independencia.

Tanto Zrinka Cvitesic, como Leon Lucev, defienden a la perfección sus antagónicos personajes. Mostrando sus fortalezas y debilidades con convicción y coherencia, al igual que la estupenda labor de la directora de la película, una mujer sin duda contemporánea, libre e independiente de la que esperamos nos lleguen nuevos trabajos.

Publicado originalmente en EXTRACINE