sábado, 16 de febrero de 2013

Operación E


Título original: Operación E
Año: 2012
País: España & Francia

Dirección: Miguel Courtois
Guión: Antonio Onetti
Producción: Marisa Castelo, Farruco Castromán, ariel Zeitoun & Cristina Zumárraga
Fotografía: Josu Inchaustegui
Montaje: Jean-Paul Husson 
Reparto: Luis Tosar, Martina García… 

drama social a mitad de camino entre un cine épico e intimista

Galardonada con el Premio Ecuméico del Jurado del festival Internacional de Cine de Varsovia, el pasado 7 de diciembre se estrenaba en las salas españolas la coproducción franco-española Operación E. Dirigida por Miguel Courtois y protagonizada por Luis Tosar, la que fuera epopeya real de un desplazado (...) parece encaminada a convertirse en otra epopeya: la de conseguir exhibición en Colombia. Sobre todo una vez que se confirma que el gobierno colombiano ha prohibido su exhibición, a petición expresa de Clara Rojas, alegando que vulnera el derecho de la intimidad.

Clara Rojas es una abogado colombiana, jefa de debate de Íngrid Betancourt, quien aspiraba a la presidencia de la República de Colombia por el Partido Verde Oxígeno. Ambas fueron secuestradas en 2002 por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Liberada el 10 de enero de 2008, durante su cautiverio Clara Rojas dio a luz a su hijo Emanuel. Efectivamente, la inicial del nombre de su hijo es a la que se alude en el título de la película, pero no es él exactamente el protagonista de Operación E. Podemos decir que Emanuel vendría a ser el MacGuffin del guión escrito por Antonio Onetti, porque aunque todo gira en torno a su persona, el protagonista en realidad es José Crisanto Gómez, a quien la señora Clara Rojas debe realmente agradecer que su hijo siga vivo. Al menos si concedemos credibilidad a los hechos que en la película se narran.

No es la primera vez que Miguel Courtois y Antonio Onetti colaboran juntos en una película de estas características. El lobo (2004), 11 M historia de un atentado (2005) o GAL (2006) son algunas de sus películas anteriores, girando todas ellas en torno a hechos reales, todos ellos de corte social, político y hasta histórico. Al menos según un servidor, que una película sea histórica no quiere decir, necesariamente, que haya sucedido tal cual se muestra en la película. Ni aunque estuviéramos hablando de un documental me atrevería a decir que la verdad es tal y como se muestra en una determinada película, puesto que siempre hay muchos puntos de vista sobre un mismo tema. Apurando todavía más, hasta los libros de Historia están sujetos a una cierta subjetividad de quien los ha escrito. Siempre se ha dicho aquello de que la Historia la escriben los vencedores...

Lo que concretamente se relata en Operación E es el periplo por el que pasa José Crisanto cuando las FARC le entrega un bebé, cuya identidad desconoce, para que lo cuide. La situación geográfica en la que José Crisanto y su familia se encuentran hace muy difícil que el recién nacido pueda recibir cuidados médicos, a pesar de que presenta graves síntomas de desnutrición. Arriesgando la integridad de toda su familia y desoyendo a los guerrilleros, José Crisanto decide atravesar la selva y llevar al bebé a un hospital. Ante su estado y que José Crisanto lo presenta como hijo suyo, los asistentes sociales se lo quitan y lo incluyen en un programa de adopción. Años después las FARC le reclama al niño, puesto que han negociado la liberación de su madre, lo que incluye devolverle a su hijo. Pero José Crisanto ya no lo tiene. Su vida y la de su familia vuelven a estar en peligro y ninguno de ellos recibirá siquiera ayuda del gobierno. Todo lo contrario, José Crisanto Gómez acabará en la cárcel. La implicación del propio protagonista de la película, presente en la première española, acredita que, por lo menos de su parte, está bastante satisfecho de la versión que se ofrece de la historia, aunque su físico no sea exactamente como el de Luis Tosar.

Desde mi punto de vista Operación E trata con mucho respeto tanto el secuestro de Clara Rojas, como el nacimiento de su bebé. Un hecho que ni siquiera llega a mostrarse verdaderamente en la película. Se escucha, pero sucede fuera de campo. Nadie interpreta a Clara Rojas, aunque sí hay un bebé que representa a su hijo. Siempre queda claro que la historia no es la de Emanuel, sino la de José Crisanto. Esto me lleva a preguntarme dónde acaba la línea entre lo que uno puede contar y lo que no. ¿No puede José Crisanto compartir su terrible periplo con el mundo? ¿Acaso tiene que preguntar a todos los que han formado parte de su vida? No lo entiendo. Me parece totalmente injusto y desafortunado que la petición de la señora Rojas haya prevalecido, viéndose la voz de José Crisanto de nuevo ahogada por su propio gobierno.

Pero me parece a mi que todo este asunto no se desata por una "vulnerabilidad del derecho a la intimidad", como ha declarado Clara Rojas, sino por un asunto económico. De entrada ella misma relató los detalles de su cautiverio y el nacimiento de su hijo en un libro: Cautiva. Quizás influya el hecho de que no llegara a un acuerdo económico con los productores de Operación E, con los que sí mantuvo contacto durante el proceso de producción de la película. Pero seguro que todo se entiende en el momento en que ella misma confirma que está involucrada en otro proyecto cinematográfico sobre Emanuel. Quizás tenía que haber empezado por aquí y todo estaría más claro.

Si no llega a estrenarse finlamente Operación E en Colombia, propondría que, por coherencia, tampoco se estrene esta otra. Mientras tanto, seguiré recomendando Operación E, y preguntándome cómo es que no ha recibido ni una mísera nominación a los premios Goya, ni al guión ni al montaje, ni a la fotografía ni a Luis Tosar, todos ellos merecidísimos. Es posible que algo huela a podrido en Colombia, pero en España no huele mucho mejor.

Publicado originalmente en EXTRACINE

Contra todo pronóstico (..) Operación E sí se estrenará en Colombia. (...) El 24 de febrero es la fecha en la que se producirá el estreno de la película, enmarcado en el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias.
No concede acción de tutela por no considerar actualmente conculcados derechos fundamentales del menor.
Así consta consta en el fallo que Raquel Aya, juez Primera de Ejecución de Penas de Bogotá, que ha decidido a favor de la exhibición de la película en Colombia porque, según ella, no se conculcan los derechos fundamentales del menor. Entre las voces que se habían lanzado en favor de la proyección de la película, así como en contra de la censura en Colombia, destaca la de Marina Garcés, actual ministra de Cultura, además de la mis propia. Huelga decir que se han anunciado recursos contra este fallo por parte de los representantes de Clara Rojas que insisten "en que los derechos del menor han sido vulnerados por lo que la Procuraduría insistirá ante el tribunal para que se revoque el fallo en primera instancia". Irónicamente, la señora Rojas se lo ha tomado con más calma, pues afirma que "tomar una decisión en caliente es muy complicado. Quiero ver el alcance y ya con base tomar una decisión".

Está claro que Clara Rojas tiene todo el derecho del mundo a la pataleta. Pero sigo sin tener claro si lo que le molesta es que se aluda en la película a acontecimientos y personas que tienen que ver con su vida, o a que no haya podido sacar tajada del asunto, que me sigue pareciendo lo más probable. Además, muy al contrario de lo que ella manifiesta, Emanuel no es un personaje activo en el desarrollo de la trama. Sirve como detonante y se alude mucho a su persona, pero siempre a través del uso de la anáfora, un recurso opuesto a la catáfora, mediante el cual se alude a un personaje que ya no aparece en el relato, pues en el momento en que el campesino lo entrega en el Hospital no se vuelve a ver al pequeño en la película, por lo que dudo mucho que pueda afectar al desarrollo de su persona.

Publicado originalmente en EXTRACINE