domingo, 24 de febrero de 2013

Bestias del sur salvaje


Título original: Beasts of the Southern Wild
Año: 2012
País: EE.UU.

Dirección: Benh Zeitlin
Guión: Lucy Alibar & Benh Zeitlin, basado en una obra de Lucy Alibar
Producción: Michael Gottwald, Dan Janvey & Josh Penn  
Fotografía: Ben Richardson
Música: Dan Romer & Benh Zeitlin
Montaje: Crockett Doob & Affonso Gonçalves
Diseño de producción: Alex DiGerlando
Dirección artística: Dawn Masi
Decorados: Erin Staub
Vestuario: Stephani Lewis
Reparto: Quvenzhané Wallis, Dwight Henry, Levy Easterly, Lowell Landes, Pamela Harper, Gina Montana, Amber Henry, Jonshel Alexander, Nicholas Clark, Joseph Brown, Henry D. Coleman, Kaliana Brower, Philip Lawrence, Hannah Holby, Jimmy Lee Moore, Jovan Hathaway, Kendra Harris, Windle Bourg… 

quiero ser una bestia salvaje y que mi corazón no deje nunca de latir

Esto no es una crítica de Beasts of the Southern Wild. Esto es una rendición incondicional y en toda regla ante una película inclasificable, llena de amor y de dolor, conmovedora y extraordinaria. No sé si Benh Zeitlin, que no sólo dirige la película sino que también interviene en su producción, en la escritura del guión y hasta en la composición de su banda sonora, habrá logrado llenar su vida y sus películas "de personas aventureras, valientes y con buen corazón", tal y como él mismo promulga que quiere hacer, pero en el caso de Bestias del sur salvaje, como se llama en España, sí consigue transmitir precisa y exactamente esas mismas sensaciones con su pequeña protagonista.

Premiada en Cannes y Sundance, Beasts of the Southern Wild completaba (y superaba) el cupo de cine independiente en los premios Oscar de este año. Ni más ni menos que cuatro nominaciones correspondientes a mejor película, director, guión y actriz protagonista, que en realidad deberían haber sido cinco para no dejar fuera la extraordinaria banda sonora compuesta por el propio director en colaboración con Dan Romer. Aunque sea Benh Zeitlin el que firma la película, toda ella surge de un proyecto en grupo que ha sacado adelante un colectivo denominado Court 13. Tanto por el contenido de la película, por la sucia aproximación visual abordada por Zeitlin, tan sólo le veo posibilidades al premio al mejor guión.

Si a la joven Quvenzhané Wallis le basta un minuto de película para conseguir que te rindas a su porte desafiante, a esa expresiva mirada, tan dulce unas veces, tan cruel en otras, a su natural encanto y a la cantidad de matices que logra con su menuda pero grandiosa interpretación, lamento decir que no creo que los miembros de la academia vayan a fallar en su favor. Nicole Kidman, y tantas otras que se consideran estrellas, deberían postrarse de rodillas ante Quvenzhané Wallis para inmolarse después. Cortándose las venas deben estar los vástagos de Will Smith por no haber conseguido con sus sensibleras y domesticadas aportaciones (hasta la fecha), lo que esta niña de seis años ha conseguido con una sola película. Afortunados somos (y por el camino nos encontraremos) de que Wallis está ya incluida en otro proyecto, Twelve Years a Slave, que dirige Steve McQueen. No me cabe ninguna duda de que si en lugar de ser Dwight Henry el padre de Hushpuppy, hubiera sido cualquier actor afroamericano más familiarizado con la academia, también estaría nominado. Su trabajo merece el mismo reconocimiento, pues aunque la diferencia de edad sea notable, también ha sido la primera vez para él delante de una cámara.

Podría explicar el argumento de Beasts of the Southern Wild, pero no serviría para ilustrar sobre los motivos por los que me ha emocionado tanto esta película. Baste decir que acudí a la sala creyendo que iba a ver un drama (cómo iban de otra manera a nominar a una niña de color si no lo pasa fatal durante la película) y me encontré que estaba clasificada como una película fantástica. Cierto es que no le faltan secuencias duras, tétricas y hasta terroríficas, que podemos encontrar múltiples metáforas, más sobre la respuesta de los seres humanos ante situaciones adversas en general, que sobre la crisis en particular, pero lo único cierto es que el fabuloso espíritu de Hushpuppy (Quvenzhané Wallis), su maravillosa fuerza interior y esa peculiar manera de hacer frente a las adversidades, consiguen emocionarte y transmitirte esa poderosa energía que hará latir con fuerza tu corazón y que te llevarás contigo más allá de la proyección.

Publicado originalmente en EXTRACINE