sábado, 9 de febrero de 2013

Los miserables


Título original: Les Misérables
Año: 2012
País: Reino Unido

Dirección: Tom Hooper
Guión: William Nicholson y James Fenton, basado la traducción de Herbert Kretzmer, sobre el musical original con música de Claude-Michel Schönber y letras de Alain Boublil y Jean-Marc Natel, basado en la novela de Victor Hugo
Producción: Tim Bevan, Eric Fellner, Debra Hayward & Cameron Mackintosh  
Fotografía: Danny Cohen
Montaje: Chris Dickens & Melanie Oliver
Diseño de producción: Eve Stewart
Dirección artística: Grant armstrong, Gary Jopling, Hannah Moseley & Su Whitaker
Decorados: John Botton, Leigh Bryant, Stephen Doyle, Billy Edwards, Carrie Garner, James Hendy, Anna Lynch-Robinson, Sarah White & Matt Wyles
Vestuario: Paco Delgado
Reparto: Hugh Jackman, Russell Crowe, Anne Hathaway, Amanda Seyfried, Sacha Baron Cohen, Helena Bonham Carter, Eddie Redmayne, Aaron Tveit, Samantha Barks, Daniel Huttlestone, Cavin Cornwall, Josef Altin, Dave Hawley, Adam Jones, John Barr, Tony Rohr, Richard Dixon, Andy Beckwith, Stephen Bent, Colm Wilkinson, Georgie Glen, Heather Chasen, Paul Thornley, Paul Howell, Stephen Tate, Michael Jibson, Kate Fleetwood, Hannah Waddingham, Clare Foster, Kirsty Hoiles, Jenna Boyd, Alice Fearn, Alison Tennant, Marilyn Cutts, Catherine Breeze, John Albasiny, Bertie Carvel, Tim Downie, Andrew Havill, Dick Ward, Nicola Sloane, Daniel Evans, David Stoller, Ross McCormack, Jaygann Ayeh, Adrian Scarborough, Frances Ruffelle, Lynne Wilmot, Charlotte Spencer, Julia Worsley, Keith Dunphy, Ashley artus, John Surman, David Cann, James Simmons, Polly Kemp, Ian Pirie, Adam Pearce, Julian Bleach, Marc Pickering, Isabelle Allen, Natalya Angel Wallace, Phil Snowden, Hadrian Delacey, Lottie Steer, Sam Parks, Mark Donovan, Lewis Kirk, Leighton Rafferty, Peter Mair, Jack Chissick, Dianne Pilkington, Robyn North, Norma Atallah, Patrick Godfrey, Mark Roper, Paul Leonard, Miles Roughley, Cameron Strefford, Alfie Davis, Joseph West, Joel Philimore, Jacqui Dankworth, Amelia Jefford, Chris Barnes, Richard Cordery, Killian Donnelly, Fra Fee, Gabriel Vick, George Blagden, Hugh Skinner, Stuart Neal, Alistair Brammer, Katy Secombe, Hadley Fraser, Linzi Hateley, Gemma Wardle, Gina Beck, Katie Hall, Andrea Deck, Kerry Ingram, John Warnaby, Michael Sarne, Freya Parks, Ellie Beaven, Richard Bremmer, Alexander Brooks, Eleanor Bruce, Emma Dukes, Steven matthews, Peter Saracen, Sebastian Sykes, Phil Zimmerman, Bessie Carter, Helen Cotterill, Tricia Holliday, Charlotte Hope, Jackie Marks, Sara Pelosi, Mary Roscoe, Amelia Scaramucci, Carolline Sheen, Rachael Archer, Lorna Brown, Antonia Clarke, mary Cormack, Sonya Cullingford, Holly Dale Spencer, Amy Griffiths, Fania Grigoriou, Amanda Henderson, Alexia Khadime, Luisa Lazzaro, Gemma O'Duffy, Amy Ellen Richardson, Olivia Rose-Aaron, Robyn Miranda Simpson, Rachel Stanley, Nancy Sullivan, Rebecca Sutherland, Tabitha Webb, Gerard Bentall, Tony Bignell, Michael Cahill, Richard Colson, Kerry Ellis, Simon Fisher-Becker, Sarah Flind, Kelly-Anne Gower, James Greene, Nick Holder, Chris Howell, Alison Jiear, Terry Keely, Martin Marquez, Sally Mates, Jeff Nicholson, Adam Searles, Simon Shorten, Juliet Alderice, Sean Buckley, Valerie Cutko, Spike Grimsey, Matt Harrop, Georgina Jackson, Perry Milward, Joyce Springer, Julie Stark, Matthew Corner, Andy Coxon, Jonathan Dudley, Rhidian marc, Chris Milford, Jamie Muscato, Joseph Peters, David Roberts, Jonny Purchase, Stevee Davies, Matt Seadon Young, Jos Slovick, Samuel J. Weir, Sophie Hutchinson, Ella Hunt, Claire Machin, Brenda Moore, Mischa Purnell, Anette Yeo, Josephine Darvill-Mills, Jennifer Essex, Vicky Evans, Edward Lewis French, Nigel Garton, Lynn Jezzard, Nicholas Keegan, Steve Kirkham, Vanessa Lee Hicks, Ian Parsons, Clinten Pearce, Claire Piquemal, Aaron Sillis, Ian Waller… 

una obra cantada y contada

Tras el fulgurante éxito de El discurso del rey (The King's Speech, 2010), era obvio que Tom Hooper iba a necesitar algo más que sobriedad narrativa para su siguiente proyecto. Al menos si no quería convertirse en uno de esos cineastas que hacen una película, ganan un Oscar, y no vuelves a verles por la alfombra roja en su vida. Quizás por eso se ha preocupado de que su siguiente proyecto tuviera asegurada una gran expectación desde el momento en que se decidiera a filmarlo. Nada como escoger un musical tan popular como Les Misérables, con un reparto en el que se integran nombres como los de Hugh Jackman, Anne Hathaway, Russell Crowe, Amanda Seyfried, Sacha Baron Cohen, Helena Bonham Carter y Eddie Redmayne. Si encima les colocas en una fastuosa y maravillosa escenografía, les embutes dentro una fabuloso vestuario diseñado por Paco Delgado, les pones a cantar y haces que la cámara gire por ellos, ninguna duda me cabe de que los que disfrutaron con la representación teatral, volverán a hacerlo con la película. Y mientras tanto, los demás ¿qué hacemos?

Siempre hay algunos que se quejan de las adaptaciones literarias por aquello de los muchos detalles del libro que no aparecen en la película. Les Misérables es una ejemplo perfecto, pero no por lo que se excluye del libro, sino porque parece que nadie se lo ha leído. Ya sé que no se trata de una adaptación de la novela de Victor Hugo, para qué hacer eso si ya nadie lee. La estrategia comercial está dirigida única y exclusivamente a los que pagaron por ver el musical. Y si éste funcionó, ¿para qué cambiarlo? Pues precisamente, porque no es lo mismo el cine que el teatro, igual que tampoco teatro y prosa. Entiendo que para realizar la adaptación de la novela de Victor Hugo, los creadores del musical original, Alain Boublil y Jean-Marc Natel, tuvieron que condensar la historia para hacerla creíble dentro de los límites de un escenario. Tenían que conseguir que los personajes dijeran y mostraran lo que no podían explicar más allá de los decorados que podían reproducir en un teatro. A la hora de convertirlo en película, me parece fenomenal que aprovecharan las canciones, pero no me parece que fuera tan necesario seguirlos al pie de la letra. ¿No se les ocurrió que podían romper la cuarta pared y las unidades de tiempo, espacio y acción?

La sensación que me transmite Les Misérables (la película), es la de que estamos ante un relato que empieza cuatro veces. Primero con Jean Valjean (Hugh Jackman) y su conflicto con Javert (Russell Crowe), después con Fantine (Anne Hathaway) y su conflicto con la vida, una tercera vez con Cosette (Isabelle Allen) y lo que será de ella, y una cuarta vez cuando entra en acción Marius (Eddie Redmayne) y la revolución francesa. Me pierdo, ya no sé si el tema de la película es la redención del primero, la santidad de la segunda, la educación de la tercera o la elección entre el amor y la guerra del último. Ni siento el vínculo entre Fantine y su hija, ni veo el que se supone desarrolla Cosette con Valjean, ni mucho menos el amor entre Marius y Cosette. Sí, sé que está ahí, pero como espectador de la película, no lo he visto, me lo han ocultado detrás de enormes elipsis que probablemente fueran necesarias para hacer comprensible el argumento en un espectáculo teatral, pero no en uno cinematográfico. Y si lo sé es porque me lo han contado los personajes.

Como película musical, Les Misérables me resulta una obra tremendamente anticuada. Los los actores ni siquiera bailan, sólo cantan. Estamos ante una obra de teatro musical filmada en toda regla, en la que Tom Hooper suelta su cámara como una peonza que sube y baja, pero no al servicio del relato, sino de los decorados. Un espectáculo fastuoso, pero estático y anclado a esa concepción antigua de contar una historia cantando. En ese sentido, el trabajo del reparto de la película me resulta particularmente grotesco, casi más propio de la commedia dell'arte que de otra cosa. Es como si fueran clowns que exageran el gesto y confunden exaltación con sentimiento, seguramente por eso Sacha Baron Cohen se encuentra a sus anchas y en su salsa. Al menos Tom Hooper no pierde su más clara seña de identidad y saca el mayor número de paredes raídas que puede.

Me pregunto qué hubiera sido de Les Misérables si la hubiera dirigido Sofia Coppola. ¿No le habría sentado mejor la música de Siouxie and the Banshees, Aphex Twin, Air o Kevin Shields? Al fin y al cabo el tono de la versión de Hooper es tan pastelosa como la suculenta colección de sustitutivos del pan que proponía Marie Antoinette (2006). Pero mientras esta última me encantó verla, la otra hubiera sido lo mismo sin tan sólo me la hubieran contado.

Publicado originalmente en EXTRACINE