sábado, 21 de julio de 2012

El dictador


Título original: The Dictator
Año: 2012
País: EE.UU.

Dirección: Larry Charles
Guión: Sacha Baron Cohen, Alec Berg, David Mandel & Jeff Schaffer
Producción: Sacha Baron Cohen, Alec Berg, Anthony Hines, David Mandel, Scott Rudin, Jeff Schaffer & Todd Schulman  
Fotografía: Lawrence Sher
Música: Erran Baron Cohen
Montaje: Geg Hayden & Eric Kissack 
Diseño de producción: Victor Kempster 
Dirección artística: Greg Berry, Carlos Bodelpon, Julian Laverdiere, Lisa Marinaccio, Carlos Menéndez & Marco trentini
Vestuario: Jeffrey Kurland
Reparto: Sacha Baron Cohen, Sayed Badreya, Michele Berg, Rocky Citron, Liam Campora, Aasif Mandvi, Rizwan Manji, Rick Chambers, Elsayed Mohamed, Adeel Akhtar, Horatio Sanz, Ben Kingsley, Elena Goode, Nazamin Homa, Dawn Jackson, Victoria Beltran, Danielle Burgio, Dominique DiCaprio, Aja Frery, Fred Melamed, Jason Mantzoukas, Cuco Usín, Megan Fox, Joey Slotnick, Ian ROberts, Anna Faris, Chris Pamell, Jessica St. Clair, David Fonteno, Anna Katarina, Michael Delaney, William Fowle, Bobby Lee, Olek Krupa, Alan Cox, Kevin Corrigan, Mitchell Green, Jenny L. Saldaña, George Bartenieff, Chris Gethard, Fred Armisen, Sean T. Krishnan, Eliyas Qureshi, Chris Elliott, Jon Glaser, Daniel Burress, Pete Wiggins, Adam LeFevre, Marceline Hugot, Anthony Mangano, Melissa Francis, Tim J. Ellis, Michael Hardart, Miriam Tolan, Zachary Mackiewicz, J.B. Smoove, Hollis Granville, Ann Dev'Unay, Sondra James, Tara Copeland, Sydney Berry, kathryn Hahn, Seth Morris, Kate Pak, Regina Anne Rizzo, Tracey Ruggiero, Tracey Ruggiero, Karl Jacob, Marcia DeBonis, Nasim Pedrad, Mousa Kraish, Neimah Djourabchi, Sevan Greene, Nadav Malamud, Fred Hanna… 

todas las democracias tienen uno

El cine estadounidense siempre ha tenido una especial predilección por las películas cómicas nutridas con una generosa dosis de aquel humor slapstick que tanto proliferara en la época del cine mudo. Jerry Lewis, Peter Sellers o Jim Carrey son algunos de los cómicos que han explotado esta vertiente tan visual del humor que, en la mayoría de las veces (pero no en todas), carece de una mínima profundidad dramática. No es que Sacha Baron Cohen sea el colmo de la intelectualidad cómica, pero lo cierto es que, además de saber promocionar su película, tiene la capacidad de arrancarte más de una carcajada con algunos momentos de The Dictator, una gesta que ya es bastante loable hoy en día.

Si ésta es su tercera colaboración junto a Larry Charles, que ya le dirigiera tanto en Borat como en Bruno, lo cierto es que yo diría que todos los aciertos de la película son atribuibles al propio Cohen. La dirección de la película está a la altura de la misma chabacanería de la que hace gala el personaje protagonista, en lo que no parece que sea una elección de estilo deliberada, sino la ausencia total y absoluta de intención creativa. Cualquier plano de la película está en función del actor, más que del personaje, pero nunca al servicio de su historia. Y no es que el guión de la película sea de una calidad suprema, dista bastante de ser incluso interesante, pero llama la atención todo lo que esconde detrás.

Si a primera vista podemos encontrar una buena dosis de provocación, finalmente encontraremos una sátira, no tanto de los países árabes regidos por un dictador como el que él mismo representa en la película, sino hacia aquellos países democráticos que, como los Estados Unidos de América, se manifiestan libres… y no lo son. Cierto es que hay elementos de la trama que son altamente mejorables, como la improbable relación sentimental con Zoey (Anna Faris) o la imposible relación de amistad con Nadal (Jason Mantzoukas), además de la facilidad con la que se resuelven la mayoría de los conflictos de la trama. También es verdad que una vez se muestran todos los gags que se desvelaban en el tráiler de la película pocas bromas quedan realmente interesantes por aportar.

Pero nada como comprobar en la secuencia final de la película que la defensa que el dictador Aladeen hace de una dictadura (la suya), se adapta como un guante a las prácticas sistemáticas de los gobiernos de muchas democracias conocidas (la nuestra). Particularmente y en lo que me toca, a las del gobierno de Mariano Rajoy en España, que va camino de convertirse en un país patéticamente similar al que lidera Aladeen.

Publicado originalmente en EXTRACINE