sábado, 13 de noviembre de 2010

Scott Pilgrim Vs. the World


Título original: Scott Pilgrim vs. the World
Año: 2010
País: EE.UU., Reino Unido & Canadá

Dirección: Edgar Wright
Guión: Michael Bacall & Edgar Wright
Producción: Eric Gitter, Nira Park, Marc Platt & Edgar Wright
Fotografía: Bill Pope
Música: Nigel Godrich
Montaje: Jonathan Amos & Paul Machliss
Diseño de producción: Marcus Rowland
Dirección artística: Nigel Churcher
Decorados: Odetta Stoddard
Vestuario: Laura Jean Shannon
Reparto: Michael Cera, Alison Pill, Mark Webber, Johnny Simmons, Ellen Wong, Kieran Culkin, Brie Larson, Anna Kendrick, Autrey Plaza, Mary Elizabeth Winstead, Ben Lewis, Nelson Franklin, Kristina Pesic, Ingrid Haas, Marlee Otto, Will Bowes, Celine Lepage, Mark LeRoy, Kerr Hewitt, Chantelle Chung, Matt Watts, Eric Knudsen, Maurie W. Kaufmann, Abigail Chu, Satya Bhabha, Christine Watson, Chris Evans, Don McKellar, Emily Kassie, Jung-Yul Kim, Mae Whitman, Tennessee Thomas, Brandon Routh, Jason Schwartzman, Feita Saito, Shota saito, Michael Lazarovitch, John Patrick Amedori, Joe Dinicol, Craig Strickland, Bill Hader

en el enfrentamiento de Scott Pilgrim contra el mundo: ganamos todos


Muchas expectativas se habían creado con respecto a Scott Pilgrim vs. the World, la película basada en la novela gráfica de Bryan Lee O’Malley y dirigida por Edgar Wright, que parece no va a defraudar a nadie.

Si ya la novela gráfica aglutinaba múltiples referencias a la cultura popular contemporánea como los cómics, la música y los videojuegos, la película no sólo hace referencias, sino que asimila todas las características y estéticas de esas mismas referencias para integrarlas en el relato a la perfección y para mayor disfrute del espectador, algo que consigue ya desde el fabuloso prólogo y la secuencia de créditos, que permiten que el espectador se ubique perfectamente en el tono en el que se va a desarrollar toda la película.

Asimismo, todos y cada uno de los componentes del reparto saben ajustarse a unos personajes que nunca caen en el cliché ni el estereotipo, interpretados en un registro exaltado, pero verosímil. Además de los dos protagonistas, Michael Cera y Mary Elizabeth Winstead, resalta la divertida intervención de Ellen Wong, tal y como si fuera la personificación real de un manga.


Director de la deliciosa Zombies Party (Shaun of the Dead, 2004), Edgar Wright utiliza todos y cada uno de los recursos audiovisuales a su disposición para dotar de un energético ritmo a su relato. Aprovecha a la perfección la estética de los videojuegos, particularmente la de los de lucha, que nunca, salvo homenajes como los efectuados en la famosa secuencia de Oldeuboi (Oldboy, 2003, Park Chan-wook) , han tenido una adaptación que merezca realmente la pena, ni siquiera la que hiciera Paul W. S. Anderson en la ingenua Mortal Komat (1995).

Aunque la película sea una coproducción entre los Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido, y por mucho que se haya vendido como una película de Hollywood, no lo es. Gran parte del acierto de la película es, precisamente, que sus artífices no son estadounidenses, cosa que salta a la vista y se desprende de la estupenda selección musical de la película cuyo montaje no está realizado de una manera dependiente de las imágenes, como sucede, por ejemplo en la comentadísima Kick-Ass (2010, Matthew Vaughn), sino que se le da la importancia que merece en cada momento.

No puedo decir que Scott Pilgrim Vs. the World sea el no va más del cine contemporáneo, pero sí puedo decir que es tremendamente divertida y entretenida de comienzo a fin y que supone una inyección de energía, vitalidad y optimismo que se agradece.

Publicado originalmente en EXTRACINE