martes, 2 de noviembre de 2010

Monsters


Título original: Monsters
Año: 2010
País: Reino Unido

Dirección: Gareth Edwards
Guión: Gareth Edwards
Producción: Allan Niblo & James Richardson
Fotografía: Gareth Edwards
Música: Jon Hopkins
Montaje: Colin Goudie
Diseño de producción: Gareth Edwards
Reparto: Whitney Able, Scout McNairy, Kevin Kane…

están en(tre) nosotros


Es cierto que la intensa campaña de promoción de Monsters, premiada en el pasado festival de Sitges por sus efectos especiales, puede insinuar que sea un tipo de película parecida a District 9; pero también es cierto que, al poco de comenzar la proyección, Gareth Edwards, deja perfectamente claro que su discurso no transcurre por el mismo camino.
Más que una película de ciencia-ficción, Monsters se acerca más a la parábola, y en este sentido sí guarda un nexo común con la película de Neill Blomkamp, en la que los monstruos equivalen a inmigrantes y la zona infectada a la frontera de México con los Estados Unidos. Donde una y otra difieren es en la manera de desarrollar su discurso, optando Gareth Edwards por una especie de road-movie intimista en la que Samantha (Whitney Able) y Andrew (Scoot McNairy) acaban por descubrirnos que los verdaderos monstruos son los que están al otro lado de la frontera.
No coincido con otras voces con respecto al estilo documental, pues tan sólo lo sería la primera secuencia, y siendo más apropiado encuadrarla dentro del reportaje televisivo, pues trata de proporcionar ese tipo de información sesgada que recibimos a través de los noticiarios de los sucesos que ocurren en otros países. De hecho, la fotografía de toda la película está cuidada al detalle, siendo responsabilidad del propio director, Gareth Edwards, quien es también el autor del guión.
La creciente incertidumbre con que van ocurriendo los pequeños sucesos en el viaje de la pareja protagonista no sólo son suficientes, sino que me estimulan para mantener mi atención hasta la secuencia final en la que interpreto se nos quiere decir que monstruos y humanos, inmigrantes y nacionales, tienen en común muchas más cosas de las que parece, salvo que desconocen la cultura del otro, lo que les lleva a colocar barreras, rechazarlos e impedirles que se mezclen con ellos, con nosotros.
Ayuda mucho para la verosimilitud del relato, que estando en México hablen en español cuando se dirigen a los mexicanos, quizás sea porque estamos en una producción británica, y no estadounidense, por lo que cuidan estos pequeños detalles que proporcionan autenticidad y verosimilitud.
Insisto, entiendo que algunos se sientan defraudados en un principio, pero yo por lo menos, quedé cautivado y muy emocionado con el resultado final.
Publicado originalmente en EXTRACINE

¿quienes somos realmente los monstruos?

(...) Monsters es cine intimista en el que los extraterrestres son una alegoría sobre aquellos seres humanos que no viven en el lugar en que les vio nacer: los inmigrantes, y ante los que actitudes de países súper poderosos levantan barreras físicas, sociales y culturales que les llevan a la marginación y a un ostracismo que les acaba convirtiendo en seres tan extraños y terroríficos como estos extraterrestres. Siempre me ha parecido muy significativo que en inglés, la misma palabra que se utiliza para designar a los extranjeros, los que vienen de fuera, "alien", se haya popularizado para referirse también a los extraterrestres.

Monsters es una metáfora sobre la alienación de la vida contemporánea en la que impera una razón deshumanizada frente a la que no hay sitio para los sentimientos. Muestra de ello es el periodismo que practica el protagonista y que saca beneficio de guerras y desastres, pero que no es más que la consecuencia de nuestra neurótica y desequilibrada sociedad, que no prestaría atención a la fotografía de un niño feliz y sonriente, sino que sólo le interesa el sensacionalismo, las desgracias ajenas y las tragedias mundiales que puedan reivindicar la suerte que tiene de vivir cómo y donde lo hace.

Monsters es una fascinante road movie que enfrenta a dos personajes opuestos: Scoot McNairy (Andrew Kaulder), un reportero estadounidense con esa típica arrogancia que le hace pensar que es obligatorio que alguien hable inglés fuera de su país, un oportunista, un mercenario de la información inmunizado ante las miserias ajenas, pero que se ve obligado a custodiar a la hija de su jefe, Whitney Able (Samantha Wynden). (...)

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