viernes, 15 de junio de 2012

The Samaritan


Título original: The Samaritan
Año: 2012
País: Canadá

Dirección: David Weaver
Guión: Elan Mastai & David Weaver
Producción: Suzanne Cheriton, Andras Hamori & Tony Wosk  
Fotografía: François Dagenais
Música: Todor Kobakov & David Whalen
Montaje: Geoff Ashenhurst 
Diseño de producción: Matthew Davies 
Dirección artística: Peter Emmink
Decorados: David Edgar
Vestuario: Patrick Antosh
Reparto: Samuel L. Jackson, Luke Kirby, Ruth Negga, Alan C. Peterson, Gil Bellows, Aaron Poole, Tom McCamus, Martha Burns, Deborah Kara Unger, Tom Wilkinson, Rob Archer, Diana Levblanc, Rufus Crawford, Andrew Butcher, Frank Moore, Brian Stillar, Harrison Smith, Tyler Bruce, Chris Gibbs, Jonas Chernick, Sergio Buitrago… 

el espectador como víctima del timo

Cuando llegaron a mis oídos las primeras noticias sobre la adaptación estadounidense de Oldboy (2003), antes incluso de que se confirmara que la iba a dirigir Spike Lee, uno de mis primeros candidatos para interpretar al protagonista fue el inconmensurable Samuel L. Jackson. Quizás por eso me tomé con algo de humor el comentario del tráiler de The Samaritan, la película canadiense dirigida por David Weaver que recordaba ligeramente a la fabulosa película dirigida por Park Chan-wook, y que, en consecuencia, supuse podría servir para comprobar lo que nos perdíamos al no contar con el actor afroamericano para el remake estadounidense de la película coreana. Es obvio que el cineasta canadiense ya tuvo la misma idea, y o bien porque no pudo conseguir los derechos de adaptación, o porque se le adelantaron, no ha tenido ningún escrúpulo en copiar, pegar y plagiar la película o el cómic en el que se basaba, haciendo del espectador el auténtico samaritano que encima tiene que soportar una película increíble, inverosímil y tremendamente aburrida.

Imagino que se pueden hacer a la idea de que el contenido de este escrito está lleno de spoliers, no tanto porque un servidor comente alguno de los giros de The Samaritan, sino porque son los mismos que tenía Oldboy. En cualquier caso, si algún incauto no ha visto todavía la mencionada película, directamente le conmino a verla y pasar de largo de la cinta que comento. La operación de adaptación a la que Elan Mastai y el propio David Weaver someten el guión original de Oldboy se zanja justificando el encarcelamiento del protagonista y adelantando al primer giro de guión su relación con la joven protagonista. Superado esto, como todavía queda media película por delante, podemos decir que cogieron una porción de El golpe (The Sting, 1973, George Roy Hill), y una pizca de Los timadores (The Grifters, 1990, Stephen Frears), y cerraron su olla a presión (esto no ha sido cocinado a fuego lento), para ofrecer lo que pensaron iba a ser un thriller de acción pura y dura.

Se equivocaron. The Samaritan no sólo es un despropósito porque se trata de un timo hacia el espectador, sino porque la capacidad de David Weaver para hacer un tratamiento visual tan fascinante como el que Park Chan-wook le diera a su película, es completamente nula. Qué decir de su fotografía o su banda sonora, que tan espectaculares fueran también en el modelo coreano, o de las interpretaciones de sus protagonistas. Si Luke Kirby resulta completamente insoportable como antagonista, Ruth Negga no llega a arrancar ningún sentimiento de empatía del espectador y Samuel L. Jackson no llega a estar completamente convincente. Por muy estimulantes que sean las breves apariciones de Tom Wilkinson y Deborah Kara Anger, no son suficientes ni para distraer al espectador.

Puede que algunos crean que estoy exagerando, pero es que si en general no estoy a favor de remakes, mucho menos de que me engañen haciéndome creer que es original algo que no es más que una mala copia. Está claro que puestos a comparar películas siempre podemos sacar parecidos y similitudes, pero si tengo que ser el samaritano -así se refieren en la película al individuo al que pretender timar-, por lo menos que se estrujen el cerebro para que no me de cuenta del engaño ya no en los primeros quince minutos, sino desde el mismo tráiler. Que es que parece que nacieron ayer, o a lo mejor fui yo por dejarme engañar para ver semejante bodrio.


Publicado originalmente en EXTRACINE