viernes, 15 de junio de 2012

Los infieles


Título original: Les infidèles
Año: 2012
País: Francia

Dirección: Emmanuelle Bercot, Fred Cavayé, Alexandre Courtès, Jean Dujardin, Michel Hazanavicius, Eric Lartigau & Gilles Lellouche
Guión: Nicolas Bedos, Philippe Caveriviére, Jean Dujardin, Stéphane Joly & Gilles Lellouche
Producción: Jean Dujardin, Marc Dujardin, Éric Hannezo & Guillaume Lacroix  
Fotografía: Guillaume Schiffman
Música: Evgueni Galperine
Montaje: Julieo Leloup 
Diseño de producción: Maamar Ech-Cheikh 
Dirección artística: Benoît Bechet
Decorados: Emmanuel Delis
Vestuario: Carine Sarfati
Reparto: Jean Dujardin, Gilles Lellouche, Lionel Abelnaski, Fabrice Agoguet, Pierre Benoist, Violette Blanckaert, Vincent Bonnasseau, Bastien Bouillon, Guillaume Canet, Célestin Chapelain, Xavier Claudon, Aina Clotet, David Allen Cluck, Laurent Cotillard, Vincent Darmuzey, Priscilla de Laforcade, Eric de Montalier, Florine Delobel, Patrick Dray, Etienne Durot, Mademoiselle Eva, Dolly Golden, Charles Gérard, Arnaud Henriet, Sandrine Kiberlain, Alexandra Lamy, Lazare Lartigau, Julien Leprisé, Nathalie Levy-Lang, Katia Lewkowicz, Lou Lievain, Luca Lombardi, Partha Majumder, Eric Massot, Mathilda May, Géraldine Nakache, Isabelle Nanty, Annabelle Naudeau, Julie Nicolet, Johanna Nizard, Élise Oppong, Maëva Pasquali, Manu Payet, Franck Pech, Jonathan Perrein, Jean-Charles Piedagnel, Clara Ponsot, Stéphane Roquet, Cyrius Rosset, Eddy Saccomani, Hélène Seuzaret, Anthony Sonigo, Anne Suarez, Karine Ventalon, Claire Viville, Bénédicte Vrignault, Jean-Yves Freyburger, Yvonne Gradelet, Rebecca Jameson, Rosalie Michaels, Joan Riegert, Cherry Vercher… 

vuelve el destape, pero sin desnudos

Lo más probable es que una película como Les infidèles hubiera pasado desapercibida de no haber estado precedida por The Artist (2011). No tanto porque uno de sus fragmentos esté dirigido por Michel Hazanavicius, sino porque está protagonizada por Jean Dujardin, ganador del Oscar al mejor actor por la popular película, que aquí asume también las funciones de productor, guionista y hasta dirige uno de los episodios. A alguno también le sonará su compañero de reparto, Gilles Lellouche, que aunque no produce, también colabora en el guión y dirige otro de los episodios.

Seguro recuerdan al segundo de películas recientes como  Pequeñas mentiras sin importancia (Les petits mourchant), en la que ya coincidiera con el primero, estando ambos dirigidos por el también actor Guillaume Canet, que también se asoma en un par de episodios. También le hemos visto en Cuenta atrás (À bout portant), en la que estuviera dirigido por Fred Cavayé, que también se hace cargo de otro de los episodios. Pareciera que Dujardin y Lellouche estuvieran algo aburridos y hubieran decidido sacar adelante un proyecto para divertirse junto a sus amigos y colegas. Lástima que sean ellos los únicos que se lo han pasado bien.

Les infieles es una colección de episodios independientes, que confluyen en un punto determinado, pero no para dotar de un sentido global a la historia, sino con el afán de intentar ser más graciosos. Puede que si estuviéramos en otro tiempo y lugar, por ejemplo en España durante la transición española, me hubieran hecho algo de gracia las desafortunadas bromas que proponen en su película. Pero aunque sí estoy en España, hace tiempo que quedó atrás la transición española y aquella explosión de mal gusto que se extendiera por el cine español de la mano de cineastas tan infames como Mariano Ozores, Pedro Lazaga o Vicente Escrivá. Esta colección de situaciones que Dujardin y Lellouche interpretan junto a sus “amiguetes” son tan incomprensibles y de mal gusto que me quedo perplejo.

Intercalados con los episodios hay una especie de bromas breves, a cual más inverosímil que acaban por destruir la poca credibilidad que los episodios más largos pudieran albergar. Lo forzado de muchas de las situaciones provoca que cuando llega algún giro medianamente gracioso, además de previsible, ya no tenga gracia alguna. No se lleven a error, puede que alguna de las situaciones y momentos resulten cómicos, pero el conjunto de la película es vulgar, soez, deleznable, de mal gusto e insoportablemente machista y antiguo.

Si la publicación del cartel levantara ampollas en algunos medios por su mal gusto, la película es asombrosamente peor. Casi hubiera preferido aquellas colecciones de pedos a las que nos sometía Louis De Funès o el erotismo vulgar de las películas protagonizadas por Alvaro Vitali. ¿Querrán acaso Dujardin y Lellouche erigirse como los nuevos Andrés Pajares y Fernando Esteso del cine galo? Porque esta es la tesitura en la que se mueven Les infidèles. Que alguien rompa esta alianza, por favor. Que le retiren el Oscar a Dujardin y a Hazanavicius. ¡Que resuciten a Russ Meyer, que al lado de estos dos tenía un gran respeto por la mujer, además de mucho más sentido del humor!

Publicado originalmente en EXTRACINE