martes, 4 de octubre de 2011

Betty Ann Waters


Título original: Conviction
Año: 2010
País: EE.UU.

Dirección: Tony Goldwyn
Guión: Pamela Gray
Producción: Tony Goldwyn, Andrew S. Karsch & Hilary Swank
Fotografía: Adriano Goldman
Música: Paul Cantelon
Montaje: Jay Cassidy
Diseño de producción: Mark Ricker
Dirección artística: Stephanie Gilliam
Decorados: Rena DeAngelo
Vestuario: Wendy Chuck
Reparto: Hilary Swank, Sam Rockwell, Thomas D. Mahard, Owen Campbell, Conor Donovan, Laurie Brown, John Pyper-Ferguson, Minnie Driver, Ele Bardha, Melissa Leo, Rusty Mewha, Marc Macaulay, Bailee Madison, Tobias Campbell, Frank Zieger, J. David Moeller, Scott Philyaw, Karen Young, Loren Dean, Clea DuVall, Tobiasz Daszkiewicz, Iris Ingram, John Lepard, Talia Balsam, Wallace Bridges, Marty Bufalini, Doug Hamilton, Sarab Kamoo, Juliette Lewis, Hugh Maguire, Michele Messmer, Annabel Armour, Toya D. Brazell, Heather Kozlakowski, Matt Hollerbach, Zack Fealk, Linda Hurd, Paul Burt, York R. Griffith, Gordon Michaels, Alana Jo Beckman, Ethan Cutkosky, Effie Huchro, Jane Alderman, Peter Gallagher, Janer Ulrich Brooks, Gary Davis, Rick Le Fevour, Jennifer G. Roberts, Linda Boston, Kammi Carmann, Julia Ho, Peter Varey, Melissa Bickerton… 

la positiva influencia de los otros

La película dirigida por Tony Goldwyn, Conviction, es uno de esos claros ejemplos de cómo una gran historia puede salvar una película, por mucho que su director no tenga una capacidad mayor de resolución, pero sobre todo, por la enorme capacidad de un espléndido reparto encabezado por Hilary Swank y que incluye a actrices tan solventes y resolutas como Mini Driver, Karen Young, Melissa Leo y Juliette Lewis.

Director de series de televisión como Justified: la ley de Raylan (Justified, 2010), Daños y prejuicios (Damages, desde 2007), Dirty Sexy Money (2007-2009) o Anatomía de Grey (Grey’s Anatomy, desde 2005), Tony Goldwyn aborda la dirección de Conviction más como si fuera una TV-Movie que como si de una película para cine se tratara. Quizás en esa percepción también tenga cierta responsabilidad el guión, responsabilidad de Pamela Gray, que aunque sea responsable también de algún guión cinematográfico como Música del corazón (Music of the Heart, 1999, Wes Craven), también ha desarrollado gran parte de su trabajo para la televisión. Lo que sí parece probable es que la influencia de la guionista es mucho mayor que la del director, para quien ya escribiera el guión de La tentación (A Walk on the Moon, 1999).

Partiendo del personaje de Betty Anne Waters (Hilary Swank), Conviction se desarrolla en dos tiempos y a partir de dos relaciones, la que une a la protagonista con su hermano Kenny Waters (Sam Rockwell), pues totalmente convencida de su inocencia decide estudiar derecho con la intención de encontrar por sí misma el mínimo detalle que le ayude a demostrar su inocencia; y la que le une a Abra Rice (Mini Driver), la que será su amiga y compañera de carrera, que también le proporcionará ánimo y fuerza en los momentos de debilidad. Betty Anne Waters es un curioso ejemplo de cómo la influencia del otro puede ayudar a formar nuestra personalidad, pues sin la condena de su hermano, Betty Anne Waters habría seguido siendo una esposa, madre de dos hijos, sin más vida que la que su marido le hubiera proporcionado. También es muy importante esa fuerza que le transmite su amiga Abra, tan responsable como la propia Betty Anne en la resolución de la película.

Y puede que cinematográficamente Conviction no tenga más mérito que la historia que cuenta, pero desde luego es un auténtico pacer disrfutar de las impresionantes interpretaciones de sus protagonistas femeninas, desde Hilary Swank, que vuelve a regalarnos uno de esos personajes testarudos que tanto le agradan, hasta Mini Driver, a la que un servidor casi odia, pero por no prodigarse más y privarnos de su impresionante talento, carisma y personalidad.

Aunque breves, hay tres personajes que consiguen acaparar nuestra atención con apenas un par intervenciones, no por ellos mismos, sino por la enorme capacidad de las actrices que los interpretan. Si por un lado tenemos a Karen Young, que es capaz de transmitir muchas más cosas de las que su personaje dice en su breve intervención. Después nos encontramos con una contundente Melissa Leo, que igualmente consigue transmitir mucho más de lo que cuenta su personaje. No puedo terminar sin destacar la impresionante intervención de Juliette Lewis, casi irreconocible y absolutamente transformada, por la que ha sido premiada por la Asociación de Críticos de Boston.

Publicada originalmente en EXTRACINE