martes, 6 de marzo de 2012

Chronicle


Título original: Chronicle
Año: 2012
País: EE.UU. & Reino Unido

Dirección: Josh Trank
Guión: Max Landis, basado en una idea original de Max Landis y Josh Trank
Producción: John Davis & Adam Schroeder  
Fotografía: Matthew Jensen
Montaje: Elliot Greenberg 
Diseño de producción: Stephen Altman 
Dirección artística: Patrick O'Connor
Decorados: Fred Du Prez
Vestuario: Dianna Cilliers
Reparto: Dane DeHaan, Alex Russell, Michael B. Jordan, Michael Kelly, Ashley Hinshaw, Bo Petersen, Anna Wood, Rudi Malcolm, Luke Tyler, Crystal-Donna ROberts, Adrian Collins, Grant Powell, Armand Aucamp, Nicole Bailey, Lynita Crofford, Royston Stoffels, Patrick Walton Jr., Lance Elliot, Nadie Suliaman, Pierre Malherbe, Joe Vaz, matthew Dylan Roberts, Allen irwin, Chelsea Nortje… 

con circunstancias, pero sin conservantes ni colorantes

En su fabuloso debut cinematográfico, el californiano Josh Trank, sólo ha necesitado una sencilla idea y un equipo dispuesto a hacerla realidad. Con un guión escrito por el casi también debutante Max Landis -hijo del genuino John Landis-, a partir de una idea de ambos, Chronicle tan sólo viene a contar lo que muchos adolescentes probablemente piensan cada vez que salen de ver una película de superhéroes: ¿qué haría yo si tuviera superpoderes? Una idea tan sencilla que muchos podrían pensar que estamos ante una película previsible y hasta infantil, pero que está realizada con gran inteligencia y acierto, al estar asentada en tres principios rigurosamente respetados: realismo, verosimilitud y autenticidad.

Primero: todo lo que vemos está recogido mediante cámaras domésticas. No se trata exactamente de un mockumentary en el que los protagonistas graban todo los que les sucede, sino que se puede reconstruir todo lo que ha sucedido utilizando cualquier cámara que haya recogido a cualquiera de los acontecimientos, bien sea la suya propia, la cámara de una bloguera, la de un cumpleaños o las de seguridad de todos aquellos lugares por donde pasan cualquiera de los tres protagonistas. Esto confiere un tono de realismo a la película que permite que nos identifiquemos perfectamente con los tres protagonistas, a pesar del hecho insólito que les sucede.
Segundo: la construcción del guión es tan sencilla como la receta de una hamburguesa. Pero precisamente es ahí donde subyace su eficacia porque, el espectador no será capaz de ver las señales de lo que vendrá, hasta que no suceda. No es que no sea previsible, es que es completamente verosímil, por eso se produce una rápida empatía con los protagonistas, queriendo el espectador que sucedan ciertos hechos, a pesar de que puedan acarrear consecuencias negativas. Más que nada, porque algunos de ellos son deseos que cualquiera a pensado alguna vez en su vida.

Tercero: no hay manipulación. Me refiero a que todo lo que vemos y oímos en Chronicle es total y absolutamente diegético. No hay violines que resalten los momentos sentimentales, ni tambores que exalten en los momentos de acción. Los sucesos se desarrollan uno detrás de otro con la única ayuda de la emoción de los personajes, porque ni siquiera los encuadres son específicamente precisos, más que para mostrar los hechos. La estética de la película es la de cualquier película doméstica. Precisamente Chronicle cobra grandes dimensiones por todo aquello que permanece fuera del encuadre, u oculto en las elipsis a las que nos somete la primera premisa.

Aunque el punto de vista de todas las cámaras no sea exactamente el mismo, en realidad estamos ante un relato en primera persona (del plural), en el que sólo sabremos lo mismo que Andrew (Dane DeHaan), Matt (Alex Russell) y Steve (Michael B. Jordan). Quedan algunos lazos sin atar, pero de la misma manera que los protagonistas tampoco sabrán las respuestas a la naturaleza de lo que les sucede. A mitad de camino entre Carrie y Kick-Ass, más que a Superman o cualquier otra película de superhéroes, Chronicle es un relato emocionante, capaz de sorprender al espectador, que además especula de una manera muy eficaz con las posibilidades de hacer el bien o el mal.

Es curioso que al contrario de las películas de superhéroes made in Hollywood, en las que el malo es siempre una caricatura con la que no se permite la identificación con el espectador, en Chronicle te puedes identificar con todos y cada uno de sus tres personajes protagonistas. En ese sentido guarda muchos puntos en común con la saga X-Men en la que ninguno de sus personajes es bueno ni malo, sino fruto sus propias circunstancias.

Publicado originalmente en EXTRACINE