domingo, 17 de marzo de 2013

Siete psicópatas


Título original: Seven Psychopaths
Año: 2012
País: Reino Unido

Dirección: Martin McDonagh
Guión: Martin McDonagh
Producción: Graham Broadbent, Peter Czernin & Martin McDonagh  
Fotografía: Ben David
Música: Carter Burwell
Montaje: Lisa Gunning
Diseño de producción: David Wasco
Dirección artística: John Dexter
Decorados: Sandy Reynolds-Wasco
Vestuario: Karen Patch 
Reparto: Michael Pitt, Michael Stuhlbarg, Sam Rockwell, Colin Farrell, Abbie Cornish, Christopher Wlaken, Helena Mattson, Linda Bright Clay, Harry Dean Stanton, James Landry Hébert, Christopher Gehrman, Christian Barillas, Joseph Lyle Taylor, Kevin Corrigan, Woody Harrelson, Gabourey Sidibi, Zeljko Ivanek, Long Nguyen, Christine Marzaron, Frank Alvarez, Tom Waits, Brendan Sexton III, Amanda Mason Warren, John Bishop, Richard Wharton, Olga Kurylenlo, Johnny Bolton, Ronnie Gene Blevins, Tai Chan Ngo, Bonny the ShihTzu… 

un reparto molón no hace una película molona

Creo que me lo voy a pasar mejor escribiendo la crítica de Siete psicópatas que viéndo la película. Conste que yo también formaba parte del grupo de los que, inducido por un estupendo reparto en el que caben Christopher Walken, Abbie Cornish, Woody Harrelson, Sam Rockwell, Harry Dean Stanton, Olga Kurylenko o hasta Gabourney Sidibe, y seducido por un más que estimulante tráiler, me animé a ver la segunda película como director de Martin McDonangh, que había sido ganador de un oscar con un cortometraje titulado Six Shooter.

¿Seven Psychopaths después de Six Shooter? No descartaría que el juego de números, más que de palabras, estuviera creado con algún tipo de aspiración a nominación ¿¡es posible!? No estoy tratando de hacer ningún tipo de gracia, al contrario que McDonagh (¿se han fijado que su apellido suena fonéticamente muy parecido a Madonna si lo pronuncias con la dejadez con la que hablan los del sur de Londres?), que tanto ha intentado ser gracioso con el guión de su película que se ha pasado de payaso, que no de listo. Tal y como su tráiler alertaba, Seven Psychopaths trata de discurrir a través de peligroso atajos entre la lucidez de los diálogos del cine de Quentin Tarantino y la rabia visual de su compatriota Guy Ritchie (que curiosamente estuvo casado con Madonna). Pero el camino debía estar infestado de grandilocuencia y autocomplacencia porque en la primera secuencia ya sabes a todo lo que te expones con Seven Psychopaths.

Quiero pensar que si en lugar de haber dirigido su propio guión, lo hubiera dirigido otro, la historia habría tenido más posibilidades. Porque lo cierto es que no está tan mal. Me atrevo a decir que casi es intelectualmente interesante, aunque resulte previsible en muchos momentos. Quizás demasiado cercano al espíritu de Charlie Kauffman -y estoy pensando, obviamente, en El ladrón de orquídeas (Adaptation, 2002, Spike Jonze)-, sin dejar de tener un cierto interés, pero totalmente falto de originalidad. Un relato que aquí se diluye en el momento en que está representado visualmente de una manera inapropiada, demostrado que reunir un reparto molón, no te permite hacer una película molona.

Y no deja de ser curiosa la referencia a Adapatation porque en la película dirigida pro Spike Jonze podíamos disfrutar con, no uno, sino dos guionistas interpretados por un mismo actor. Y por uno tan devaluado hoy en día como Nicolas Cage. Sin embargo, el que fuera protagonista de Leaving Las Vegas era capaz tanto de hacernos creer que era un hermano estúpido e insensible, carente de la mínima capacidad intelectual que no fuera transmitida mediante corriente alterna y que vivía feliz en su ignorancia, como de un hermano extraordinariamente brillante, frustrado al ser plenamente consciente de la crisis artística en la que había caído. Y este es en realidad el principal problema de Seven Psycopaths. ¿Quien es capaz de creerse que de las neuronas, probablemente embutidas por la testosterona, de Colin Farrel pueda generarse algún tipo de conexión que transforme un pensamiento en palabras que alcance a plasmar en un papel? Casi podría creérmelo de cualquiera de los otros actores, pero no de él.

En definitiva, espero que el próximo guión que escriba lo pueda dirigir otro cineasta, o que la próxima película que haga, sea a partir de un guión ajeno que le permita soltarse un poco. Por que lo cierto es que visualmente no deja de tener sus aciertos. Quizás es el único motivo por el que en lugar de darle una única estrella, reservada para las películas mañas o insoportables, le dejo con dos, que evidencian que si puede ser una película entretenida, le faltan abundantes recursos para convencerme realmente.

Publicado originalmente en EXTRACINE